Cangas del Narcea se ha convertido en el epicentro de la vitivinicultura nacional tras acoger la entrega de los XVIII Premios AEPEV, donde los comunicadores más influyentes del sector han coronado a las mejores etiquetas del año. En una jornada marcada por el reconocimiento al esfuerzo y la calidad, el Pago de los Capellanes Crianza 2023 ha destacado como el gran triunfador en una edición que consolida el prestigio de la crítica especializada.
¿Qué convierte a Cangas en el escenario ideal para el vino español?
La elección de Cangas del Narcea para este evento no es casualidad. Este rincón del suroeste asturiano representa la resistencia y el renacimiento de la viticultura heroica, un término que define perfectamente el trabajo en pendientes imposibles donde la mecanización es un sueño y el esfuerzo manual es la norma. Tania Rodríguez, teniente de alcalde de la localidad, quiso enfatizar la importancia de este hito para la comarca al agradecer a la Asociación Española de Periodistas y Escritores del Vino (AEPEV) su apuesta por el territorio. Según sus palabras, esta celebración es la “consecuencia de muchos años de trabajo y una apuesta clara por lo nuestro”, poniendo en valor el papel crucial de la DOP Vinos de Cangas y la labor incansable de la cofradía local para situar estas tierras en el mapa vitivinícola internacional.

La excelencia de Ribera del Duero en el trono de los periodistas
El máximo protagonista de la velada ha sido, sin duda, el Pago de los Capellanes Crianza 2023. Este tinto de la DOP Ribera del Duero ha logrado convencer a un jurado de expertos que no se rige por los cánones de un concurso convencional, sino por la trayectoria y el impacto del producto en el mercado y la crítica. La bodega no se detuvo ahí, pues también sumó un galardón para su Pago de los Capellanes Parcela El Nogal 2021, demostrando una consistencia envidiable en la alta gama. La victoria de este crianza subraya una tendencia clara entre los consumidores de entre 40 y 65 años: la búsqueda de vinos con estructura, equilibrio y una identidad territorial bien definida que respete la esencia de la Tempranillo.
¿Cómo se gesta el éxito en los premios de la crítica?
A diferencia de las catas tradicionales, los Premios AEPEV nacen de una selección orgánica. Los socios de la asociación, líderes de opinión que catan y escriben durante todo el año, proponen las marcas que han generado noticias y sensaciones positivas a lo largo del ejercicio. En esta edición, se partió de un abanico inmenso de más de un millar de referencias en una primera fase, de las cuales solo 143 vinos y vermús, junto a 71 espirituosos, alcanzaron la gran final. Este sistema garantiza que los premiados no solo sean técnicamente perfectos, sino que posean ese «relato» que tanto valoramos en el periodismo especializado. Como bien se recalca desde la organización, la relación entre quienes producen y quienes comunican es el motor que populariza las etiquetas de calidad.
El mapa de la gloria: de Andalucía a las tierras gallegas
Si analizamos el medallero por regiones, Andalucía se ha erigido como la gran dominadora de la jornada con doce galardones repartidos entre vinos y espirituosos. La maestría en la elaboración de generosos y destilados sigue siendo un baluarte imbatible. Le siguen de cerca Castilla y León y la Comunidad Valenciana, ambas con seis premios, mientras que Galicia demostró su músculo con cinco distinciones. Es relevante destacar el papel de Castilla-La Mancha con cuatro galardones, y la presencia de regiones con producciones más pequeñas pero de altísima calidad como Asturias, Cataluña y La Rioja, que sumaron dos premios cada una. Incluso marcas internacionales de Escocia, Guatemala y México encontraron su lugar en el palmarés de espirituosos, aportando un carácter global al evento.
Los nombres propios que marcan tendencia en la bodega
Más allá del gran triunfador burgalés, otros grupos bodegueros han salido por la puerta grande de Cangas. El grupo Hispano Suizas ha vuelto a demostrar su polivalencia y excelencia técnica al conquistar cuatro galardones con etiquetas tan diversas como el Impromptu Rosado, el tinto Quod Superius y sus ya icónicos cavas Tantum Ergo y Tantum Ergo Rosado. Por otro lado, desde la localidad sevillana de Umbrete, Bodegas Salado ha dado la campanada con tres premios para su gama Finca Las Yeguas y su Umbretum Brut Nature, reivindicando el potencial de los vinos del sur más allá de los marcos tradicionales. En cuanto a las denominaciones de origen, Ribera del Duero, Cangas, Valdeorras, Utiel-Requena y Cava han sido las más laureadas, junto a zonas emblemáticas como Jerez, Alicante y los consejos reguladores de Orujo de Galicia y Brandy de Jerez.
El desafío del clima y la apuesta por la sostenibilidad
La clausura del acto corrió a cargo de Begoña López, directora general de Agricultura, Agroindustria y Desarrollo Rural, quien aprovechó el marco de los premios para lanzar un mensaje de optimismo ante las adversidades. López destacó que para la DOP Cangas ha sido un “privilegio ser el nexo de encuentro entre los miembros de la asociación y las bodegas premiadas”. La directora general no pasó por alto los retos actuales, instando a los viticultores a mantener las buenas prácticas a pesar de las dificultades que impone el cambio climático. El hecho de que dos bodegas locales estuvieran entre las premiadas y seis llegaran a la final es un testimonio de que el rigor técnico puede superar incluso las condiciones meteorológicas más erráticas.







