Fermoselle se convierte en el epicentro mundial de la viticultura ancestral con la celebración de las II Jornadas Internacionales sobre Paisajes Históricos del Viñedo, un evento clave para la sostenibilidad. Del 14 al 16 de mayo, expertos de España, Francia y Portugal analizarán cómo el patrimonio vitivinícola puede ser un motor de desarrollo económico y conservación cultural.
El renacer de los Arribes: donde la piedra y la vid cuentan historias
El paisaje no es solo lo que vemos al asomarnos a un mirador; es el sedimento de siglos de esfuerzo humano moldeando la naturaleza. En el corazón de los Arribes del Duero, la localidad zamorana de Fermoselle se prepara para acoger un encuentro que trasciende lo meramente académico. Las II Jornadas Internacionales sobre Paisajes Históricos del Viñedo no son solo una cita en la agenda, sino un manifiesto en favor de la sostenibilidad y la identidad cultural. Organizadas por la Agrupación Europea de Cooperación Territorial (AECT) Duero-Douro, estas jornadas buscan consolidar un modelo de impulso que proteja ese legado de bancales y cepas viejas que define nuestra historia líquida.
Para el lector de «lashistoriasdelvino», entender el valor de un paisaje histórico es comprender que cada botella de vino guarda en su interior el relieve de la tierra, el diseño de sus terrazas y el ecosistema que rodea a la planta. No hablamos de una producción industrial, sino de una viticultura de patrimonio que requiere una mirada sensible y, sobre todo, una gestión inteligente para no desaparecer frente a los retos del siglo XXI.
¿Por qué el paisaje vitivinícola es nuestro monumento más vivo?
A menudo paseamos entre viñedos sin ser conscientes de que estamos ante una arquitectura viva. Los paisajes históricos del viñedo son el resultado de una interacción armoniosa entre el hombre y el medio ambiente. En regiones como los Arribes, este equilibrio se manifiesta en estructuras de piedra seca y variedades de uva que han sobrevivido a las modas. El objetivo de este encuentro formativo es, precisamente, destacar que el vino es mucho más que un producto de consumo; es un patrimonio histórico y cultural que debe ser legado a las siguientes generaciones en mejores condiciones de las que lo recibimos.
La preservación de estos entornos no es un capricho estético. Se trata de un valor a proteger que, además, se convierte en un activo económico de primer orden. Cuando un paisaje se mantiene auténtico, su capacidad para atraer un turismo de calidad y generar valor añadido al vino que produce aumenta exponencialmente. Los asistentes a las jornadas podrán profundizar en cómo la conservación activa es la mejor herramienta para garantizar la viabilidad de las bodegas que apuestan por la diferenciación y el respeto al origen.
¿Puede la tradición ser la mayor fuente de empleo en el medio rural?
Uno de los puntos más innovadores de este encuentro es el enfoque hacia la creación de oportunidades laborales. La protección del paisaje requiere manos expertas y mentes formadas. Durante las sesiones, se pondrá de relieve que para cuidar este patrimonio se necesitan perfiles profesionales muy diversos: desde especialistas en viticultura de precisión y gestión ambiental hasta técnicos en recuperación de patrimonio y expertos en comunicación enoturística.
La supervivencia del territorio depende de su capacidad para ofrecer un futuro a los jóvenes. Al poner en valor el paisaje como un recurso finito y precioso, surgen competencias especializadas que antes no existían. La sostenibilidad aquí no es una palabra vacía, sino una hoja de ruta para evitar la despoblación, creando un ecosistema donde el trabajo especializado sea la base de una economía circular y respetuosa con el entorno.
Ecospherewines: la alianza europea que protege nuestras raíces
Este evento no nace de forma aislada, sino que está estrechamente ligado al consorcio Ecospherewines, desarrollado en el marco del ambicioso proyecto Interreg Sudoe. Se trata de una red de colaboración transfronteriza que entiende que las cepas no conocen fronteras políticas, sino climáticas y geológicas. La coordinación corre a cargo de la Fundación Juana de Vega, una entidad con un compromiso férreo con el desarrollo rural y la excelencia agroalimentaria.
El proyecto es un ejemplo de cómo la unión hace la fuerza en el sector vinícola europeo. Un total de 13 entidades de España, Francia y Portugal trabajan de la mano para establecer protocolos de actuación que aseguren que el paisaje vitivinícola sea resiliente ante el cambio climático y las presiones del mercado. Es una apuesta por la biodiversidad dentro del viñedo, entendiendo que una viña rodeada de un entorno natural sano produce uvas con mayor tipicidad y carácter.
Una representación de excelencia para el futuro del Duero y más allá
La delegación española en este proyecto es un reflejo de la diversidad de actores necesarios para el éxito: desde el ámbito académico con la Universidade da Coruña, hasta la investigación aplicada de ITER Investigación y el apoyo institucional de la AECT Duero-Douro. No podemos olvidar el papel de la Reserva de la Biosfera Mariñas Coruñesas, la Plataforma Tecnológica del Vino y el Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León (ITACyL), junto a la experiencia sobre el terreno de bodegas como Pagos de Brigante.
Portugal aporta su sabiduría ancestral en el manejo de pendientes con la Associação para o Desenvolvimento da Viticultura Duriense (ADVID), la Universidade de Trás-os-Montes e Alto Douro y el saber hacer de Duorum Vinhos. Por su parte, la elegancia y la tradición francesa están representadas por el Institut Français de la Vigne et du Vin (IFV) y la Maison de Vins de Gaillac. Esta amalgama de conocimientos asegura que las conclusiones de las jornadas en Fermoselle tengan un impacto real y global.
Mesas redondas: ¿qué retos afrontamos en la viticultura de hoy?
Las jornadas se han estructurado de forma dinámica, huyendo de ponencias magistrales monótonas. A través de mesas redondas temáticas, se abordarán cuestiones críticas como la gestión del agua, la recuperación de variedades minoritarias y la integración del paisaje en la estrategia de marketing de las bodegas. Los asistentes podrán conocer de primera mano presentaciones de diferentes regiones vitivinícolas que ya están aplicando modelos de éxito en la gestión de sus paisajes históricos.
El intercambio de experiencias entre los tres países permitirá identificar soluciones comunes a problemas compartidos. La sostenibilidad del paisaje es, en última instancia, una cuestión de sensibilidad política y compromiso social. Al finalizar este encuentro, se espera que Fermoselle no solo haya sido el anfitrión de un evento, sino el punto de partida de una nueva forma de entender nuestra relación con la tierra y el vino.
El compromiso de Fermoselle con la memoria de la tierra
Fermoselle, con sus bodegas subterráneas y sus vistas imponentes al río Duero, no es un escenario elegido al azar. Representa la esencia misma de lo que estas jornadas defienden. Es un lugar donde el tiempo parece haberse detenido para permitirnos reflexionar sobre hacia dónde queremos ir. La AECT Duero-Douro ha sabido captar esta esencia para organizar un evento que ya se considera esencial para cualquier profesional o amante del vino que quiera mirar más allá de la copa.
La invitación está sobre la mesa: del 14 al 16 de mayo, el patrimonio, la formación y el futuro se dan la mano en Zamora. Porque al final del día, como bien saben los lectores de «lashistoriasdelvino», proteger el paisaje es la única forma de asegurar que, dentro de cien años, alguien pueda seguir disfrutando de la magia de un vino que sepa, de verdad, al lugar de donde viene.
Programa
Jueves, 14 de mayo
- De 16.00 a 17.30 h – Recepción de participantes. Explanada Casa del Parque de Arribes del Duero. Calle San Juan, 89
- De 17.45 a 18.00 h – Apertura de las Jornadas
- De 18.00 a 18.30 h – Presentación del Proyecto Interreg Sudoe Ecospherewines. AECT Duero-Douro, Ayuntamiento de Fermoselle y Fundación Juana de Vega
- De 18.30 a 19.30 h – Mesa redonda de Arribes
- De 19.30 a 20.30 h – Visita cultural por el Centro Histórico de Fermoselle
Viernes, 15 de mayo
- De 09.15 a 09.45 h – Recepción del resto de participantes de las Jornadas
- De 10:00 a 14.00 h – Visita técnica a las zonas experimentales del Proyecto Ecospherewines en Arribes Visita a la parcela experimental de Villarino de los Aires (Salamanca) Visita a los bancales de Fermoselle (Zamora)
- De 14.00 a 15.00 h – Comida
- De 15.30 a 16.30 h – Mesa redonda Territorio patrimonio vitivinícola de la humanidad
- De 16.30 a 17.30 h – Mesa redonda: Paisaje vitivinícolas históricos galo-germánicos
- De 17.30 a 18.00 h – Pausa café
- De 18.00 a 18.30 h – Mesa redonda: Viticultura heroica
- De 19.30 a 21,00 h – Visita a las Bodegas Históricas de Fermoselle. La visita finalizará, al atardecer, en el Castillo de Doña Urraca.
- 22.30 h – Concierto Dúo de Jazz. Plaza de Fermoselle
Sábado, 16 de mayo
- De 09.30 a 10.30 h – Mesa redonda: Comunicar para vivir y sentir
- De 10.30 a 11.30 h – Mesa redonda: Las variedades de uva en los paisajes históricos
- De 11.30 a 12.00 h – Pausa café
- De 10.30 a 11.30 h – Mesa redonda: El camino a la perfección, variedad, historia y…
- De 13.30 a 14.00 h – Conclusiones y despedidas de las Jornadas
- De 14.30 a 15.30 h – Comida







